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CECOSESOLA

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Cecosesola se constituye en Barquisimeto, capital del Estado Lara, región centro occidental de Venezuela, como un organismo de integración cooperativa a partir del año 1967.  Se trata de un espacio de encuentro donde hacemos vida activa más de 50 organizaciones,  integradas en una red de producción de bienes y servicios que reúne a más de 20.000 asociados provenientes de los sectores populares. A través de esta red desarrollamos una gran variedad de actividades tales como: producción agrícola, producción agroindustrial en pequeña escala, servicios funerarios, de transporte, de salud, ahorro y préstamo, fondos de ayuda mutua, distribución de alimentos y de artículos para el hogar. Somos unos 1.300 trabajadores asociados que gestionamos las actividades cotidianas a través de una participación abierta a todos y todas, sin cargos jerárquicos.


Nuestro proceso educativo está presente en todo lo que hacemos:

Nuestra razón de ser se encuentra en un proceso transformador a través del cual  vamos construyendo relaciones de transparencia, confianza, respeto y responsabilidad.  Esto hace necesario que reflexionemos permanentemente sobre nuestro comportamiento en el quehacer diario.

Es así que nuestro proceso educativo abarca todo lo que hacemos: nuestras actividades económicas, nuestras celebraciones y encuentros familiares, nuestras conversaciones informales, nuestras reuniones y  las maneras como nos organizamos.


Una organización en movimiento:

Profundizando en la más amplia participación de todos y todas hemos  ido descubriendo maneras de organizarnos que transcienden aquellas formas organizativas tradicionales basadas en relaciones de dominación y, como consecuencia, nos hemos ido encontrando con nuestra realización personal. Hemos descubierto que la organización puede ser un proceso mucho más sencillo, basado en la integración y no en la separación. No tiene meta final, se va transformando permanentemente.


Nuestras actividades nacen de nuestras necesidades comunitarias y se desarrollan con criterios de equidad y compromiso social:

Nuestras actividades nacen de nuestras necesidades comunitarias. A través de los servicios que nos prestamos como comunidad logramos precios que representan ahorros entre un 30% y 50% en relación a los precios promedios del mercado. La totalidad de los excedentes que generamos se reinvierten en función social. Los intercambios de bienes y servicios  en la red, así como nuestras remuneraciones, no se guían por los valores estipulados por el mercado.


Algunas de nuestras actividades económicas:


Servicio funerario cooperativo:

Operamos la funeraria más grande de la región.


Red de Producción y distribución de productos de primera necesidad:

Gestionamos una red comunitaria de producción y distribución de alimentos y otros productos de consumo diario  que abarca cinco estados de la república, constituyéndose en la iniciativa no gubernamental de mayor venta de alimentos al detal de la región centro occidental del país.


Red de salud:

Nuestra incipiente red de salud atiende a más de 200.000 personas al año en seis centros de salud comunitarios integradas al Centro Integral Cooperativo de Salud (CICS). En este centro hospitalario nos prestamos, como comunidad, los servicios de cirugía, hospitalización y maternidad así como integramos diferentes alternativas de sanación.


Red de autofinanciamiento:

A través de un sistema financiero descentralizado, abierto y flexible, aceptamos el reto de autofinanciar nuestras actividades. Se trata de potenciar un proceso autogestionario apoyándonos en el esfuerzo colectivo necesario para generar nuestros propios recursos.


Volumen de actividad económica:

Producto de nuestras diferentes actividades económicas, en el ejercicio económico 2012-2013 obtuvimos unos ingresos globales de más de 800 millones de bolívares.


Un desafío cultural:

Vinculando cada una de estas actividades económicas con la tela de fondo que constituye nuestro proceso  transformador, se nos presenta un desafío cultural. Estamos ubicados en una de las encrucijadas más emblemáticas de la cultura occidental ya que en las relaciones mercantiles, que caracterizan las relaciones económicas de nuestra sociedad,  suelen resaltar la acumulación individualista, la jerarquía, la desconfianza, los miedos y las obsesiones por tener.

Sin un proceso educativo acompañado de una reflexión permanente sobre las emociones que se reflejan en nuestras creencias y actitudes, sería muy cuesta arriba ir logrando esa transformación personal y comunitaria que deseamos.


Construyendo nuestro propio vivir:

Se trata de un proceso formativo que trasciende la mera producción de bienes y servicios ya que se basa en ir generando nuestra transformación personal y el desarrollo de todas nuestras potencialidades en el marco de un accionar colectivo. Se trata de un cooperar sin fines de lucro, con el propósito de ir construyendo nuestro  propio vivir.