Una casa construida en 1938, en ART DECÓ, abandonada por más de 20 años, ahora está ocupada por un colectivo que se define como anticapitalista, autónomo y horizontal.

Desde hace cinco años, con mucho esfuerzo, la han venido acondicionando para convertirla en un sitio de encuentro para diversas organizaciones de la ciudad.

Esta casa de 80 años tiene un valor histórico y arquitectónico innegable para la ciudad. Belo Horizonte, primera ciudad planificada de Brasil, apenas acaba de cumplir 121 años y hay un movimiento de ciudadanos para preservar su patrimonio físico.

 

Explica Paulo, uno de los integrantes del colectivo: Nuestra propuesta es convertir este espacio en un punto de resistencia en el centro de la ciudad. Aquí realizamos cursos, debates, talleres, reuniones de diversos colectivos, cine, todos de forma abierta y gratuita. Tenemos una biblioteca y una tienda gratis. Periódicamente realizamos una FERIA, donde diferentes personas y grupos pueden exponer y vender sus artesanías, panes, jabones aparte de la realización de actividades artísticas.

Philip añade: nuestro grupo promueve el anticapitalismo, el antiautoritarismo, la autonomía y la autogestión, sin tendencias partidistas de ningún tipo. Nosotros propiciamos la horizontalidad, la acción directa y el pluralismo. Queremos ser una referencia para la difusión de luchas libertarias y por eso para nosotros es muy importante el intercambio de experiencias y la solidaridad.

En la Casa Invisible se realizó el domingo 16 de diciembre una de las actividades previas al II FESTIVAL INTERNACIONAL COMUNITARIO. El conversatorio CECOSESOLA, CONSTRUYENDO AQUÍ Y AHORA EL MUNDO QUE DESEAMOS, se extendió por cerca de cuatro horas. Fue una actividad muy enriquecedora y en la cual se pautaron próximos encuentros con otras organizaciones de la ciudad.